Tú no eres mi amiga

Todo esto ocurre en Lima, en Huancayo, en la Imaginación y será breve.

—Los demás sospechaban que entre nosotros sucedía algo –dijo él y prosiguió-. Pero nada se llegó a confirmar. A veces a dos personas les gusta pasar el tiempo juntas, sin ser necesario que tengan una relación romántica.
—Sí, pero todos sospechaban que entre ustedes pasaba algo. Y no negarás que algo sí pasó –le respondí.
—Ella iba a casa todos los días; tomábamos café, fumábamos cigarros, conversábamos de la vida. Había paz, había camaradería, Cristian, había algo más que no se mencionaba, pero estaba. Creo que podría escribí una canción…
—Sí me cuentas más, pues, seguro que sí podrías. Ahora mismo no sé cómo sería esta canción
—Sería una canción de un amor tácito nunca declarado–dijo, sentado en el sofa viejo del salón, botando la ceniza del cigarro, dándole golpes con el dedo-. Es que… te contaré: Hubo un tiempo que fue hermoso cuando la vida ocurría como en una pintura de pasteles. Vivíamos pensando que en un futuro se daría ese momento ‘mágico’ cuando ocurriría lo que nunca ocurrió, o sea que fuéramos algo más que amigos. Sabía yo que ella me quería y ella también. Me gustaba hasta su olor, pero no me atrevía a decírselo. Además que todos nuestros amigos eran los mismo y no queríamos dividir el grupo, por eso quizá seguíamos como seguíamos. Espera, ¿quieres un café?
—Bueno, sí, por qué no…
—Pondré agua –se va hasta la cocina y llena la tetera. Al regreso enciende otro cigarrilo-. Bueno, te sigo contando. Igual la gente ya asumía que teníamos un romance a escondidas y no. Pero la verdad, nos gustaba que creyeran eso en parte, porque sí nos veíamos a escondidas, pero no había ningun romance escondido, era porque nos gustaba estar ahí juntos, pero solos, antes de que los chicos vengan acá a la casa, como todas las tardes. Siempre que llegaba Antonio o Rolando ella ya estaba aquí y les decía “acabo de llegar hace cinco minutos”. Antonio no me creía nada
—Ni yo, ni Alejandra, ni nadie. Algo les pasaba, y lo normal sería pensar que salían a escondidas.
—No te ha pasado que tienes esa amiga… pero que no es tu amiga, que más parece tu novia. Pero nunca se lo dijiste, dejando que las cosas fueran como estaban y tú sabes que ella no es tu amiga, y ella sabe que tú no eres su amigo, me refiero a ‘solo amigos’.
—Que bonita esa sensación de la complicidad ¿no, man? Alguna vez también me pasó lo mismo y nunca se lo dije, ¿tú se lo llegaste a decir?
—Sí, lo hice: “no hay por qué esconderlo más”
—¿Y ella qué te ha dicho?
—Qué ya no soy su amigo…
—Hagamos esa canción por esa no-amiga!

En este vídeo está la letra y la canción, si continúas bajando encontrarás solo la letra escrita en estrofas.

Tú no eres mi amiga,
tú no eres mi amiga.

Todos se preguntan
qué es lo que hacemos
cuando estamos juntos
y nos escondemos.

Cuando estuve enfermo
vino tu visita
comiendo mandarinas
en el sofá viejo.

Tú no eres mi amiga,
tú no eres mi amiga.

Y juntos es juego,
pura fantasía.
Y nos conocemos
de toda la vida.

Somos complemento,
somos armonía.
Tú eres melodía
en mi ritmo viejo.

Tú eres La.
Y yo soy Do.
Tú eres La
y yo soy Do.
Y juntos somos…
somo La menor.

Tú no eres mi amiga (x4)

Tú no eres mi amiga,
no hay por qué esconderlo.
Tú no eres mi amiga,
y es lo sabemos
Tú no eres…
y eso lo sabemos.
No hay por qué esconderlo
más…

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